Cada servicio de tu negocio, con alguien que responde.
Dominio, correo, sitio, servidores y nube: se instalan, se administran y se atienden cuando algo pasa. Tu tiempo queda para tu negocio.
Correo corporativo y dominios
Correo con el nombre de tu negocio, bien configurado desde el primer día, y el dominio renovado a tiempo. Sin avisos de vencimiento olvidados.
Registro y renovación
Compra, transferencia y renovación del dominio, siempre a nombre de tu negocio.
Correo corporativo
Cuentas por colaborador, con el proveedor que mejor le convenga a tu operación.
Seguridad del correo
La configuración que hace que los correos lleguen a la bandeja de entrada y no a spam.
Sitios web y hosting
El sitio que tu negocio necesita —catálogo, fichas de producto, cotizador, formulario de contacto—, en línea y actualizado.
Desarrollo a la medida
Catálogo por producto o servicio, ficha técnica y cotizador con aviso de privacidad.
Hosting administrado
Servidor, certificado de seguridad y velocidad de carga vigilados sin que tengas que revisarlos.
Actualización y monitoreo
Se comprueba que el sitio esté en línea, y el contenido se actualiza cuando lo necesitas.
Servidores y nube
Infraestructura en la nube, respaldada y documentada. La información no depende de que alguien siga en la empresa, y no hay equipo que comprar ni cuidar.
Servidores administrados
Implementación y administración para archivos, correo o aplicaciones propias del negocio.
Respaldos verificados
Respaldos automáticos que además se prueban: guardarlos no basta.
Inventario tecnológico
Un documento vivo con cada servicio, proveedor, fecha de renovación y responsable.
Soporte técnico
Cuando algo pasa, primero llega la respuesta y después la explicación. En español llano, con cada sigla explicada.
Respuesta
Contestación antes de tener la solución, para que sepas que ya se está atendiendo.
Monitoreo
Revisión constante de que todo esté en pie, para detectar una falla antes de que la notes.
Reporte mensual
Cada mes llega por escrito qué se revisó, qué se corrigió y qué está por vencer. Firmado.
Sin lista de precios, y hay una razón.
Cada negocio ya tiene resuelta una parte de su tecnología y otra pendiente. Algunos tienen dominio y correo y solo les falta el sitio; otros parten de cero.
Una lista de precios te haría pagar por lo que no necesitas. Por eso primero va el diagnóstico, y la propuesta que recibes después refleja solo lo que encontró.
Primero, el diagnóstico
Treinta minutos, sin costo. Al terminar se sabe qué tienes y qué falta.
Después, la propuesta
Escrita para tu negocio, con lo que conviene poner en orden primero y lo que cuesta. Sin letras chiquitas.
Una cuota al año
Un solo pago anual: más fácil de administrar que doce mensualidades, y es como ya funcionan tus renovaciones.
Sin sorpresas
Lo que incluye la cuota queda por escrito antes de empezar. Si algo se sale de ahí, se avisa y se cotiza aparte.